martes, 23 de diciembre de 2008

FELICES FIESTAS A TODOS...


Panxoliña do Nadal

I

Hai un vento cheo de frío

apousado nos camiños.

E no ar un asubío

todo cheo de aloumiños.

pero un vento milagreiro

nascerá pol-o Nadal.

Brilará coma un luceiro

pra alomear o portal.

II


Xa nas ponlas dun carballo

nasceu un vento ventiño;

ten doces versos de orballo

e azas de paxariño.

Ten azas de paxariño

e craridades de día,

que llas deu Jesús Neniño

e Santa Virxe María.


Manuel María

Lugo, Nadal, 1951



jueves, 27 de noviembre de 2008

EMPAPELAR LAS PAREDES DE NUESTRA CASITA.-

Si os habéis comprado un Kit... o si estáis montando vuestra estructura partiendo de vuestro propio plano, será necesario que empapeléis las paredes de vuestras casitas... la primera vez es angustioso, pero por experiencia os digo que todo se supera y que al final esto es como coser y cantar...
En fin, que os dejo unos consejillos que os serán útiles, (o por lo menos lo hubieran sido para mí en la primera ocasión que me puse a ello) a la hora de ponerle color a vuestras paredes:





Lo primero que os he de comentar es que la estructura de la casa ya ha de estar totalmente finalizada, si tenéis pensado electrificarla (dedicaré un próximo tutorial a ello) igualmente ha de estar totalmente instalado el sistema de iluminación, pues se trata de “cubrir” toda la instalación...

Podemos utilizar tanto papel comprado en tiendas para la decoración de casitas de muñecas, o bien lo podemos imprimir nosotros, dado que tengo experiencia en ambos sentidos sólo comentaros que el papel que nos ofrecen los establecimientos es muy apropiado, sobre todo por el tamaño, pero hemos de comprar por lo menos dos pliegos para la decoración de una estancia normal (os ruego que comprobéis las medidas, antes de comprar, da mucha rabia cuando te falta un “pedacito”)





Personalmente he impreso la mayoría de las paredes, tienes que estar más pendiente de remates y efectos para que no se note, pues con la impresora de casa tus dibujos no pueden superar la medida de un DINA-4: 29,6 x 21 mm. Pero si preparas unos zócalos que combinen con tu papel, el efecto es perfecto. Tenéis que tener en cuenta, eso si, el sentido del dibujo, horizontal... vertical, para que todo os vaya encajando. La impresión ha de ser siempre en calidad máxima, utilizando mejor un gramaje superior al papel normal, yo utilizo una cartulina fina, con un gramaje de 200 g/m2, para que el efecto sea perfecto, no olvidéis que estamos imprimiendo imágenes en miniatura y si bien puedes conseguir papeles preciosos, la nitidez es un punto importante. Si lo que queréis es “alicatar” cocina o baños, es mejor utilizar papel fotográfico, el brillo proporcionado simula bastante bien azulejos y baldosas.





En cuanto a la cola, os recomiendo la cola de carpintero, cuando la aplicáis queda blanca, incluso se notan manchas de humedad, una vez seca todas las marcas desaparecen, la cola se vuelve prácticamente invisible.

Tenemos que tener cuidado con las esquinas, preparamos el papel y lo doblamos a la mitad empapelando los ángulos de cada habitación, así no se notarán las uniones en las esquinas, luego hemos de encajarlas bien para que pasen totalmente desapercibidas en el resto de la habitación. Cuando incorporemos el papel encolamos inicialmente la superficie que vayamos a empapelar, colocamos el papel comenzando por la parte superior y con un trapito vamos llevándolo hacia abajo, para conseguir que no se formen burbujas. No os asustéis si el papel se arruga cuando está húmedo, es normal, una vez seco no se notará nada...




Os recomiendo que no hagáis antes huecos de ventanas y puertas, podéis equivocaros en las medidas, y en cosas tan pequeñitas ya se sabe... tres milímetros es el mundo... Una vez que tengáis el papel aplicado y seco, con un cutter podéis pasar al corte de los huecos.

Otro día hablaremos de suelos y techos... sinceramente son más sencillos...
Espero que os divirtáis...


domingo, 23 de noviembre de 2008

MUEBLES DE TOCADOR


En esta ocasión me gustaría presentaros un mueble cuya elegancia proporciona a los dormitorios femeninos un aire de distinción: el mueble de tocador, cuya principal función es la de guardar perfumes, cosméticos, joyas, y como no, supone un espacio para embellecerse.

En el siglo XVII, las damas de la corte y de la alta sociedad usaban maquillajes y pelucas muy elaboradas, como respuesta a esta moda se origina el mueble de tocador. Aunque inicialmente se utilizó una mesa auxiliar con tapete, a finales del siglo XIX se comenzaron a añadir espejos y cajones. Enseguida se convirtió en un importante “adorno” que era totalmente imprescindible en mansiones y palacios, por supuesto eran estos hogares con elevados recursos los que podían contar con el tocador entre su mobiliario.


En el siglo XIX la mayoría de los tocadores disponían de un espejo fijo o de uno de caballete incorporado al tablero.

Como podéis observar, esta miniatura nos muestra un diseño muy común en el siglo XIX, se incorpora la parte del espejo con cajones a una cómoda con patas cabriolé, en este caso, va acompañado de una banqueta. Pertenece a mi casita de muñecas.


Este otro modelo de tocador en miniatura, es totalmente opuesto al anterior, se trata de un “”sinfonier” con cajones hasta el final, y un espejo incorporado sobre la parte dedicada a mesa, aquí podemos observar perfumes, la típica bandeja con el cepillo de pelo, un marco con una foto... como podréis observar no hay banqueta puesto que tampoco presenta un frente apropiado para introducir cómodamente las piernas. Pertenece a la casita de Valeria.


En último lugar os presento el tocador de la casita de Gema, en este caso se trata de una cómoda con cajones de color caoba a la que se ha incorporado un espejo de pared en metal dorado, en la encimera vemos cremas, cepillos y una coqueta bandeja de perfumes en tonos azules que nos recuerda el uso que la señora de la casa da a este útil mueble.